Cómo Z-Check responde a las demandas de la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente

En octubre de 2004, la Organización Mundial de la Salud (OMS) creó la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente en respuesta a la Resolución 55.18 de la Asamblea Mundial de la Salud, en la que se instaba a la OMS y sus estados miembros a prestar la mayor atención posible al problema de la seguridad de los pacientes. La prioridad es dar soluciones efectivas, entendidas como “todo diseño o intervención de sistema que haya demostrado la capacidad de prevenir o mitigar el daño al paciente, proveniente de los procesos de atención sanitaria”. Para ello, expertos internacionales de esta institución han elaborado un programa de medidas, de las cuales las seleccionadas son difundidas por la Organización Mundial de la Salud en un documento para ser adoptadas por sus estados miembros. Dichas soluciones, que hoy analizamos en el equipo de ZENMNESS, son las bases sobre las que está diseñada nuestra App Z-Check, una aplicación móvil para cirugía que contiene todos los elementos que la OMS demanda para asegurar cada procedimiento.

El primero de los problemas identificados en el campo de la seguridad del paciente es la existencia de nombres confusos de medicamentos, siendo una de las causas más comunes de los errores de medicación. Entre un 7 y un 10 % de los pacientes sufren efectos adversos relacionados con la medicación, pudiéndose prevenir entre un 28 y un 56% de éstos. Ante ello, la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente propone estrategias para que tanto médicos como empresas farmacéuticas -y otros entornos donde se dispensan medicamentos- informen debidamente sobre los problemas potenciales relacionados con los productos en cuanto a aspecto o nombres parecidos, y sobre todo de cómo evitar confundirlos. En segundo lugar, se encuentra la identificación incorrecta de los pacientes, que también provoca errores de medicación, así como de transfusión, de pruebas o de procedimientos en la persona incorrecta. En este punto, la OMS ha establecido unas líneas de actuación aplicables en la atención sanitaria en general, tales como el uso correcto de identificadores así como la propia involucración del paciente mientras está siendo tratado -en este campo la tecnología ya se deja ver como herramienta muy potente para ayudar en la identificación correcta de los pacientes-. La tercera de las soluciones es optimizar la comunicación entre todas las unidades y equipos cuando un paciente es trasladado. Los estados miembros deben, por tanto, explorar tecnologías y métodos que mejoren la efectividad de los traslados, como pueden ser los registros médicos electrónicos. La App Z-Check, de nuestra compañía ZENMNESS, está creada precisamente en esta línea de mejorar la comunicación entre el personal médico en los flujos de trabajo, ya que cada Checklist del paciente es compartido debidamente con todo el equipo médico, aunque éste se encuentre localizado en uno o varios centros.

La tecnología entra, por tanto, con fuerza en estas propuestas para mejorar la seguridad del paciente. Pero el catálogo de medidas de la OMS en esta esfera continúa, y lo hace incidiendo en la importancia del procedimiento correcto “en el cuerpo correcto”, para evitar el tratamiento del “órgano equivocado, en el lugar equivocado, con el implante equivocado o la persona equivocada”. Con el fin de prevenir estos hechos, se hace referencia entre otros factores a la importancia del preprocedimiento antes, por ejemplo, de una cirugía. Esta es una de las funcionalidades que incorpora nuestra App Z-Check, lo que permite a los profesionales sanitarios asegurar que se tiene la debida información y que se está realizando el protocolo adecuado al paciente adecuado. Mientras tanto, la quinta problemática que se desprende del documento de la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente abarca una cuestión puramente médica, como es el control de la administración al paciente de electrolitos concentrados.

La sexta medida de este documento vuelve a sacar a colación la correcta toma de medicamentos, en ese caso aludiendo a la importancia de las recetas. De nuevo, para dar solución a esta problemática se apunta hacia el papel de los soportes tecnológico y los registros médicos electrónicos para facilitar el proceso de conciliación de medicamentos. Y siguiendo con las medidas de la OMS, la séptima y la octava son, como la quinta, más específicas del procedimiento en sí ya que tratan sobre no errar en la conexión de catéteres y tubos, así como usar una sola vez los dispositivos de inyección. En todo el mundo, un 40% de la administración de jeringas se realiza sin las debidas precauciones de seguridad, llegando en algunos sitios hasta el 70%, lo que causa más de 1,3 millones de defunciones al año en el mundo, con una carga económica asociada de 535 millones de dolares. Por último, en noveno lugar, los expertos han seleccionado como medida de suma importancia la higiene de las manos para prevenir las infecciones en centros médicos y hospitalarios.

La cirugía segura salva vidas

Así reza otro de los pilares de la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente, ya que la cirugía segura se ha convertido en el segundo reto mundial en este campo (estableciéndose por norma un reto cada dos años). En este capítulo, conforme a datos de la OMS, se calcula que en todo el mundo se realizan cada año 234 millones de operaciones de cirugía mayor -lo que equivale a una operación por cada 25 personas-. Sin embargo, los servicios quirúrgicos están repartidos de manera desigual, pues el 75% de las intervenciones de cirugía mayor se concentran en un 30% de la población mundial, principalmente en los países desarrollados. Se estima que 1,4 millones de personas padecen infecciones asociadas a la atención sanitaria, y que el 50% de los eventos adversos en pacientes quirúrgicos a nivel mundial suceden en el quirófano. En definitiva, hay aún mucho campo por recorrer y la Alianza Mundial insta a todos los participantes del sector a seguir investigando e implantando medidas que mejoren la seguridad del paciente.

La llamada ‘Lista OMS de verificación’ es una de las primeras acciones estratégicas que se ha implantado, aunque según nuestros propios estudios y entrevistas con profesionales del sector, aún se está lejos de una correcta implantación en los centros, de una correcta asimilación y formación por parte de los profesionales médicos y de una cultura asociada al procedimiento que haga posible obtener los resultados que se espera que tenga una medida como esta. La lista de verificación hace referencia a la importancia de establecer un protocolo que asegure un correcto método de control sobre el procedimiento quirúrgico, sea este el que sea, y que se caracterice por su simplicidad, amplitud de aplicación y mensurabilidad. La finalidad de esta lista es contribuir a garantizar que los equipos médicos sigan de forma sistemática las medidas de seguridad esenciales, minimizando así los riesgos evitables más habituales que ponen en peligro la vida y el bienestar de los pacientes quirúrgicos. De todas las medidas de intervención posibles para aumentar la seguridad quirúrgica, el uso de la lista de verificación ha demostrado ser la más efectiva, reduciendo la mortalidad del 1,5% al 0,8% así como la denominada ‘Tasa de Complicaciones”, que baja de un 11 a un 7%. Estas cifras se pueden observar en los estudios A Surgical Safety Checklist to Reduce Morbidity and Mortality in a Global Population, del Dr. Alex B. Haynes y Effect of a Comprehensive Surgical Safety System on Patient Outcomes del Dr. Eefje N. de Vries, como recoge también los textos de formación en seguridad del paciente de la OMS.

Z-Check, la App médica de ZENMNESS para la gestión de la práctica clínica diaria en cirugía, ha nacido con el objetivo de dar cumplimiento a las demandas de la OMS en cuanto a mejorar la seguridad y bienestar del paciente pero, además, trata de mejorar la comunicación de los profesionales sanitarios y ayudarles en la gestión diaria de sus pacientes, y todo de forma muy simple y accesible. Conlleva exactamente los mismos pasos que aconseja la OMS para cumplir el reto ‘La cirugía segura salva vidas’: la comprobación y registro de todos los datos necesarios desde el preprocedimiento, pasando por la entrada en quirófano (sala) y hasta la salida del paciente del quirófano una vez ya se ha realizado la intervención. Funciona a través de cuestionarios de verificación quirúrgica adaptados a cada uno de los 3 procedimientos (preprocedimiento, entrada y salida) y, además, añade la función de la firma digital del consentimiento informado, como medida extra de seguridad para el paciente.

En conclusión, la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente promueve la inversión en investigación (incluyendo el desarrollo de nuevas Apps médicas) sobre todo por parte de las administraciones públicas, ya que serían las principales beneficiarias del uso de estas tecnologías (reducción de gasto, mejora en prestaciones...). El cumplimiento de esta línea de actuación conllevaría, en opinión del equipo de ZENMNESS, al avance en la adopción global de nuevas tecnologías, mejoraría la calidad asistencial -reduciendo riesgos innecesarios- y ayudaría en la eficiencia del sistema mejorando la comunicación de los equipos médicos. La promoción y adopción de nuevas tecnologías por parte de las entidades públicas y privadas que dan servicio al sector de la salud es clave para que las empresas sigan, a su vez, invirtiendo en el desarrollo de nuevos dispositivos médicos electrónicos y tecnologías móviles que, como Z-Check, mejoren la seguridad del paciente y que dé apoyo a los profesionales del sector en su práctica clínica diaria.

ZENMNESS, S.L.

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