Cuál es la frecuencia cardiaca normal

Cuál es la frecuencia cardiaca normal

A propósito de la apertura de nuevos inversores para nuestro proyecto RehCapp para pacientes cardíacos, hoy vamos a hablar para el público general de la frecuencia cardiaca. ¿Cuál es la frecuencia cardiaca normal? ¿y la máxima? ¿cómo se mide? ¿qué factores la alteran? Y más preguntas que hoy respondemos en nuestro Blog. Para una buena salud, es esencial controlar nuestro corazón día a día.

La frecuencia cardiaca es el número de veces que el corazón se contrae por minuto. Según la Fundación Española del Corazón, la frecuencia cardiaca normal (en reposo) debe oscilar entre los 50 y los 100 latidos por minuto. En cada latido, nuestro corazón consume una gran cantidad de energía. Y no es de extrañar porque este órgano trabaja para bombear sangre al resto. Por eso precisamente tenemos que cuidarlo mucho. Controlar nuestra frecuencia cardiaca es el primer paso.

Cuál es la frecuencia cardiaca normal 

Hasta el primer mes, un recién nacido registra una frecuencia cardíaca elevada. Cada segundo, su pequeño corazón late hasta tres veces. Esto es debido a la actividad de su organismo está siendo muy intensa. A partir del segundo mes de vida, sin embargo, esta frecuencia va disminuyendo poco a poco hasta que somos adultos. Y después de los 20 años ya se mantiene estable.

La frecuencia cardiaca normal se sitúa, como avanzábamos al principio, entre 50 y 100 latidos al minuto. Este valor se aplica a personas mayores de 10 años. A continuación veremos cómo podemos medirla fácilmente para averiguar si está dentro de los márgenes de lo correcto, y cuáles son los valores máximos y mínimos. Asimismo, si sigues leyendo, dedicamos un apartado a saber: Cuál es la frecuencia cardiaca normal en niños.

Cómo se mide la frecuencia cardiaca

Comúnmente a esta acción la denominamos “tomar el pulso”. Y es importante que sepamos cómo hacerlo. Hay que colocar los dedos índice y corazón sobre una arteria que te permita notar el pulso. Puede ser en la radial (en la zona de la muñeca cerca de donde nace el dedo pulgar, en la cara interna del brazo), o en la arteria carótida, en la zona media del cuello. Después, presionamos suavemente y sumamos el número de pulsaciones que tenemos por minuto.

Cuál es la frecuencia cardiaca máxima

Hay un tope de frecuencia cardiaca máxima, que no debemos sobrepasar si no queremos poner en peligro nuestra salud. Pero ello depende de nuestra edad, y se sabe por una simple fórmula. Se trata de restar al número 220 los años que tenemos. Una persona de 35 años debe tener, por tanto, una frecuencia cardiaca máxima de 185. Y una de 70, no debe registrar más de 150 latidos por minuto.

Cómo se mide la frecuencia cardiaca

Cuál es la frecuencia cardiaca en reposo

La frecuencia cardiaca en reposo indica cómo de sano y fuerte está el corazón. Para saber cuál es la tuya, mide tus pulsaciones durante tres días seguidos, en reposo. Haz entonces una media sumando las tres cantidades y dividiendo entre tres. El resultado será tu frecuencia cardiaca en reposo.

Frecuencia cardiaca en niños

Durante sus primeros tres años, un niño tiene una frecuencia cardiaca que oscila entre las 80 y las 130 latidos por minuto. De los tres a los cinco años, la frecuencia está entre 80 y 120. Después, desde los cinco hasta los siete, se sitúa entre 75 y 115. Y finalmente, de los siete a los diez años, tienen entre 70 y 110 pulsaciones por minuto.

Causas de una frecuencia cardiaca alterada

Independientemente de la edad, hay otros factores que a lo largo de la vida hacen que la frecuencia cardiaca varíe. Algunas de ellas con completamente normales. Veamos las causas de una frecuencia cardiaca alterada.

El ejercicio físico

Cuando hacemos deporte, nuestra frecuencia cardiaca aumenta indudablemente. El corazón trabaja más y late más rápido porque necesitamos más oxígeno. En cualquier caso, no es recomendable superar el límite que nos da la fórmula de frecuencia cardiaca máxima. Como indicábamos líneas arriba, para saberla hay que restar nuestra edad a la cifra de 220.

La edad

Como habrás podido observar a lo largo de este artículo, la edad es un factor clave que determina nuestra frecuencia cardiaca. Debes tenerla en cuenta para calcular tu máxima, con las claves que te hemos proporcionado. Y no alarmarte innecesariamente. Porque con el paso de los años los latidos por minutos disminuyen de forma natural.

Causas de una frecuencia cardiaca alterada
Enfermedades y medicamentos

Cuando estamos enfermos, nuestro sistema inmunológico se ve afectado. Y el corazón responde a ello. Asimismo, hay ciertos tipos de medicamentos que hacen que nuestras pulsaciones se incrementen. Otros, por el contrario, nos reducen la frecuencia cardiaca.

Estrés y miedo

En esta dos situaciones, el ritmo de nuestro corazón se altera. El cuerpo libera hormonas que provocan mayor actividad en el corazón. Por ejemplo ocurre con la adrenalina, que si sube sus niveles también hace que el hígado produzca azúcar. Y que se acelere la respiración y se dilaten los conductos del aire. Es una respuesta orgánica ante una situación de peligro o una emoción muy fuerte (¡que también puede ser buena!)

Temperatura e hidratación

Para finalizar este post, ¿sabías que el frío y el calor repentinos modifican la frecuencia cardiaca? Esto se debe a que el corazón ordena a la sangre que refresque -o caliente- nuestro cuerpo. Si efectivamente hace mucho calor, y no nos hidratamos, el corazón también tomará cartas en el asunto. En este sentido, trabajará más rápido para contrarrestar la falta de hidratación. Y con la recomendación de beber mucho líquido despedimos esta entrada en nuestro blog sobre Cuál es la frecuencia cardiaca normal.